Los Kirchner cierran el Congreso.


“El arte de saber decir”

Noticias tendenciosas

Noticias tendenciosas

Título tendencioso si los hay: “La amenaza de un virtual cierre del Congreso”. Así describe en su título Morales Solá un hipotético caso de cierre del Congreso que hipotéticamente sería responsabilidad del oficialismo. Y digo hipotético porque, en verdad, son deducciones que realiza el periodista opinólogo Joaquín y no sucesos reales y constatables. Bajo esta seriedad analiza el país el periodista, sustentándose en inferencias virtuales y carentes de objetividad.

Como todos sabemos, los títulos son algo fundamental en la divulgación de ideas. Estudios realizados a consumidores de diarios revelaron que casi la totalidad de los lectores ‘ojea’ todos los títulos y sólo lee algunas noticias. Luego, esos títulos se convierten en material de divulgación común. Es decir, se reproduce lo que dice sin siquiera haber leído el cuerpo de la noticia. De allí la importancia y responsabilidad de saber titular una noticia. Este titular es un ejemplo de ello. El periodista sabe de estas cuestiones y decide titular su artículo de Opinión de manera que sea reproducible independientemente. Me imagino que los habitué de La Nación dirán por la calle “Van a cerrar el Congreso”, no se puede creer!!” Lo cierto es que si uno continúa leyendo advertirá que en la estructura de la noticia hay una exagerada intención de dictar una línea de interpretación, una línea de interpretación que va más allá de lo que dicen los hechos concretos. Analicemos en detalle.

La amenaza de un virtual cierre del Congreso

El primer elemento que encontramos desafortunado en el título es el sustantivo amanzana. La elección de esta palabra obedece a una intención de hacer ver que existen fuerzas autoritarias que presionan hostilmente al Congreso, en primer lugar, pero también a la Argentina y su población como extensiones de ese Congreso. La palabra podría ser sustituida por cualquier otra: La posibilidad de un virtual cierre del Congreso, La opción de un virtual cierre del Congreso, El riesgo de un virtual cierre del Congreso. Pero la elegida es amenaza, entonces, inmediatamente, el lector buscará al responsable en su haber de saberes previos o en el cuerpo, copete o bajada de la noticia.

La idea de incluir la frase cierre del Congreso es un ‘golpe bajo’. La república Argentina tiene un historial horroroso en cierres de Congresos que me parece inapropiado para incluir. Cuando se habla de cerrar un Congreso inmediatamente se remite a un Estado de facto donde las instituciones gubernamentales quedan obsoletas y prescindibles. Sin embargo, cabría decir que este título se inscribe dentro de la democracia, por lo cual, se ejerce una comparación con esos años oscuros donde en la Argentina no había Congreso.

Luego, observamos la adjetivación virtual y nos damos cuenta que el periodista nos ha estado hablando de una suposición. Es decir, no se ha cerrado el congreso, sino que el periodista supone que se cerrará, pero aún peor, esa suposición – y esto lo entenderemos al leer la ‘noticia’ – es una suposición forzada y metafórica.

El desarrollo del artículo de opinión tiene sus idas y vueltas, hace uso de recursos varios y mezcla temas para darle al lector la impresión de que las fuerzas ocultas conspiran para privarnos del Congreso a todos los argentinos. Es un entramado admirable, el que teje Joaquín Morales Solá, pero bastante evidente.

Veamos en detalle.

“La deserción de un solo senador opositor le permite ahora al oficialismo guillotinar al Senado. La deslealtad de dos o tres diputados de la oposición le habilitaría al oficialismo la posibilidad de inmovilizar la Cámara de Diputados. La Argentina podría convertirse, así las cosas, en una República sin Congreso. El poder no está ya en poder de los Kirchner, pero tampoco está en manos de sus opositores. El poder está vacante, describió con dureza uno de los principales líderes parlamentarios.”

“La deserción de un solo senador opositor” Primero y principal, si hay una deserción de un senador de la opositor (esta suerte de collage multiforme) no significa que se perderá en el limbo sin proyecto, por el contrario, concertará con el oficialismo que también tiene su proyecto. “le permite ahora al oficialismo guillotinar al Senado” Y en verdad, el oficialismo no guillotinará a nadie y menos al Senado. En todo caso, la oposición no contará a su antojo con mayoría lo que la pondría en una situación de debate.

“La deslealtad de dos o tres diputados de la oposición” Los diputados no son desleales por estar en el oficialismo, por el contario, puede que no comulguen con las ideas siempre opositoras del arco opositor y decidan apoyar al kirchnerismo. O pueden mantenerse en el centro de la disputa como algunas fuerzas, sin sumarse al proyecto de uno ni del otro.

“le habilitaría al oficialismo la posibilidad de inmovilizar la Cámara de Diputados.” El Senado no quedaría inmóvil. Esta es una idea del periodista y sus deseos de que la oposición sea mayoría. No hay razones para que el Senado se detenga.

“La Argentina podría convertirse, así las cosas, en una República sin Congreso.” Esto es lo que se conoce como una falacia. No hay razones para que el Congreso se detenga o deje de funcionar ni metafóricamente hablando. Si hay fuerzas enfrentadas, se abrirá el debate, pero no podemos hablar irresponsablemente de una República sin Congreso.

“El poder no está ya en poder de los Kirchner, pero tampoco está en manos de sus opositores”. Cabría preguntarse, pregunta que Solá no se hace: ¿el poder para qué? ¿Para oponerse? ¿Para presentar y aprobar proyectos? ¿O meramente poder para ser mayoría?

Posteriormente, el artículo comenzará a realizar una apología mezclada con relato de aventuras de los avatares de la oposición que puede resumirse en la frase de Felipe Solá: O nos convertimos en un partido único en el Congreso o moriremos. Tal vez es esta misma la preocupación de Joaquín Morales Solá.

Para argumentar este temor, perdida de poder de la oposición y virtual cierre del Congreso, el periodista opinólogo presenta algunos argumentos:

–         el oficialismo comenzó a negociar en las últimas horas con la oposición (sobre todo, con el jefe de los diputados radicales, Oscar Aguad

–         constante zigzagueo de la centroizquierda y, sobre todo, al bloque que conduce el ex arista Eduardo Macaluse. Sin la centroizquierda, la oposición puede contar sólo con 130 diputados, uno más de los necesarios para el imprescindible quórum

–         el oficialismo no bajará al recinto si la oposición no logra sentar en las bancas a los 129 diputados propios

–         Aguad sostiene que sólo la adhesión de la centroizquierda podría darles seguridad.

–         Hay líderes de la izquierda entrelazados con sindicatos que, a su vez, responden a los Kirchner.

–         Hay gobernadores (como el cordobés Juan Schiaretti) que a veces está con los opositores y otras veces no está.

–         Hay un choque cultural en la discusión entre los opositores.

–         La embrionaria negociación entre Rossi y Aguad podría abrir otra fisura en los opositores.

De esta manera Morales Solá llega a la siguiente incógnita ¿Ha ganado el kirchnerismo? Y luego contesta: El Gobierno perdería cualquier votación tanto en el Senado como en Diputados, pero tiene el recurso del quórum. Lo cual, significa que el oficialismo también tiene la culpa de no dar quórum. Tranquilamente, la responsabilidad podría ser repartida: oposición y oficialismo no se ponen de acuerdo, la oposición no tiene mayoría propia, el debate en el Senado debe ser más amplio, incluso incluir al oficialismo, etc. Pero no, el periodista opinólogo decide machacarle la responsabilidad al oficialismo de algo que todos los congresistas elegidos por el voto popular tienen de responsabilidad. Y esto sin contar que hay intereses opuestos. Pero eso es tema para otro debate, saber qué defiende cada uno, qué modelo defiende la oposición y el oficialismo, qué proyectos presentan y cuáles dejan de presentar, es un tema de debate mayor, que también hace al tema, pero que excede este artículo y sus intensiones.

Para que la oposición tenga quórum propio necesitan 37 senadores, entonces Solá remata diciendo: el francotirador necesita abatir sólo a un senador opositor.

Así llega a la conclusión desmedida anticipada en el título: La pregunta que debe hacerse –apelando al lector desprevenido- es qué solución habría para conflictos importantes si el Congreso fuera virtualmente cerrado. Pues bien, volvemos a lo mismo. Si hay temas importantes, se debaten en el Congreso, para algo está ¿Verdad? Si no hay quórum, vale repetir, no es responsabilidad del oficialismo, sino de todos los Senadores y Diputados. Y por último, un Congreso no puede cerrarse virtualmente: o se cierra o no se cierra. O se está en democracia y se debate o se está en un régimen militar. Acá estamos en democracia y últimamente el Congreso da muchas noticias, síntoma de ejercicio democrático, lo cual es motivo para ponerse alegre.

El artículo de opinión no se detiene, pero inesperadamente, comienza a hablar de la política exterior de los Kirchner. Este vuelco inesperado, pero previsible, tiene un fin a todo glamour. Rastros de la debilidad oficial pueden encontrarse hasta en el discurso. ¿Hubiera criticado Cristina Kirchner a Barack Obama si supiera que es una jefa de Estado considerada por Washington? Dice Joaquín Morales Solá. Para rematar el artículo Con la bandera de los derechos humanos, ellos consienten indirectamente que dos ancianos sigan gobernando Cuba con los métodos de una insoportable tiranía. ¿No son ellos también, al fin y al cabo, los que plantean en su propio país la inviable y vieja posibilidad de una República sin Congreso?

El arte de saber decir. Arbitrariamente, porque de otra manera es imposible, el periodista ubica al gobierno en oposición a USA y eso le da pié para llevarlo a su antagónico político: Cuba. Así, al ubicarlo junto a Cuba deja soltar su pluma y plantea que los Kirchner quieren como en Cuba una República sin Congreso. Déjenme decirles que los Kirchner distan mucho de asemejarse a Cuba. De los presidente llamados de centro que hay hoy actualmente en Latinoamérica, el gobierno de Argentina, debe ser uno de los más distanciados de Cuba, mucho más que Brasil, por ejemplo.

La idea última del artículo es hacer ver que o es un Congreso con mayoría opositora o el congreso está cerrado. O lo lidera Felipe Solá, Lilita Carrió, Oscar Aguad, etc., etc., (líderes todos estos de la oposición) o está cerrado. O es opositor o es Cuba. Me pregunto donde dejó la institucionalidad el señor Morales Solá y sus ansias de debate. Creo que el artículo es un trabajo de ingeniería. Y creo, con más razón luego de haber leído y presentado en detalle el artículo, que el señor Solá sería un buen escritor de best seller de literatura fantástica.

El artículo de opinión completo

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